Testimonio Marylin Carrasco | Clínica Sanatorio Alemán

Testimonio Marylin Carrasco

 Nacer en tiempos de Covid 

 

“Este cuarto embarazo me pilló desprevenida, en pleno estallido social y luego la pandemia, fue totalmente diferente, más sola y con miedo ya que, por los protocolos de la Clínica, las consultas médicas y Doppler fueron sin mi esposo, que se sintió totalmente al margen, porque no podía acompañarme, teníamos mucho temor de lo que sucedería el día del parto”. Así relata Marylin Carrasco parte del proceso que vivió antes de tener a su hijo Máximo, en un parto por cesárea, el pasado jueves 2 de julio en CSA.

Marylin es casada con Jaime Hernández, con quien tiene una pyme de Aire Acondicionado y Calefacción, y que le permite dedicar gran parte de su tiempo a la crianza de sus hijos; Javiera de 13 años, Fabián de 6, Agustín de 1 año y 11 meses y completa su familia el pequeño Máximo, todos ellos nacieron en el Sanatorio Alemán. 

A pesar de la incertidumbre y preocupación de su embarazo en tiempos de Covid, cuenta que “durante los controles no pude desconocer la tranquilidad que me entregaba mi gineco-obstetra, la doctora Paulina Romagnoli, ella es un diez de persona, y como médico creo que no hay mejor; y también cada Doppler con el doctor Fernando Viñals, un médico súper humano y muy cercano, hacía que confiara cada vez más en el proceso, aunque antes conocido por mí, con pandemia era todo nuevo”.

“Hoy, que tuve a mi cuarto y último bebé en la Clínica, reconozco lo aterrada que llegué al parto…todo era diferente, entré por pre parto no por sala, y al principio por protocolo no podía estar junto a mi esposo”, pero al rato pudo estar a su lado y eso fue un gran apoyo para ella.

“Cuando ingresé al Pabellón 3, a las 13 horas del 2 de julio, la matrona y sobre todo el anestesista, me hicieron sentir en casa otra vez, el equipo de Pabellón es increíble y destacable, lo que ellos hacen para bajar la ansiedad, te entregan la confianza y están ahí contigo en todo momento. El doctor Vargas, anestesista, no se mueve de tu lado, y en su cara vas viendo cómo se va desarrollando todo, yo además soy alérgica y mi vida estaba en sus manos”.

“La matrona se llama Yasna Cortés, mi pediatra Sergio Treuer, mi obstetra Paulina Romagnoli y mi anestesista Claudio Vargas, para ellos mis sinceras felicitaciones, y agradecimientos para todo el equipo que atendió mi parto, incluso las personas de rosado que andan abajo ayudando, sin duda son un equipo humano valioso”, destaca en sus palabras Marylin.  

Agrega que “elegimos Sanatorio Alemán para mis partos ya que, desde el primer embarazo en el que me atendió otro obstetra de la misma clínica, nos sentimos acompañados y seguros, nosotros y nuestros hijos. También tomábamos charlas en los embarazos anteriores, talleres y todo lo que el Sanatorio nos ofrecía para poder acercarnos y apoyarnos como futuros padres”.

Marylin y Máximo ya están en su hogar junto a su familia, “nuestro regreso a casa fue exitoso, estamos contentos de estar todos juntos, e independiente de la pandemia, totalmente agradecidos, sobre todo del anestesista, de la matrona, mi ginecóloga y mi pediatra que fueron un equipo maravilloso.  Agradezco a la clínica por ocuparse de cada momento que se vive en el parto y entregar, por medio de sus profesionales, la confianza a nosotras sus pacientes”, recalca esta mamá. 

“Invito a todas las mamitas a que realicen sus controles y atenciones sin miedo, ya que tienen todo el protocolo y las precauciones para que ni tu ni tu bebé sean contagiados”, finaliza Marylin.