Testimonio Mariana Abuter | Clínica Sanatorio Alemán

Testimonio Mariana Abuter

 

 

 

“Si tuviera que hospitalizarme nuevamente volvería al  Sanatorio Alemán”

“No tengo palabras para agradecer lo que hicieron por mí los médicos y todos los que intervinieron en mi atención”

“Creo que me contagié en Nacimiento, porque trabajo ahí, como soy funcionaria pública tuvimos que seguir atendiendo con horario restringido y con medidas de seguridad. Me parece que fue la semana del  20 de abril  y los primeros síntomas los tuve el 26 de abril. 

Empecé con un resfrío, me dolía un poco la cabeza  y la garganta. Estaba con un poco de congestión nasal y sentía fatiga. Con el devenir de los días se me presentó un síntoma que  llamó profundamente mi  atención,  la pérdida absoluta del sentido del olfato y del  gusto, eso me hizo encender las alarmas. Consulté,  hasta que finalmente llegué al Sanatorio el domingo 3 de mayo,  ingresé a la urgencia,  me atendió la doctora Martínez, quien estaba de turno,  me hicieron todos los exámenes;  PCR,  exámenes de sangre y di positivo.

Una vez que me diagnosticaron  llegó mi médico,  el doctor Ávaro Llancaqueo,  me explicó la situación,  yo estaba con un poco de disnea, además soy hipertensa en tratamiento hace muchos años. El doctor decidió hospitalizarme  pensando,  evidentemente,   en la posibilidad que me podría complicar. Estuve internada hasta el  viernes  8 de mayo. 

Los primeros días en la Clínica no me sentía muy bien, estaba sobre todo con harta fatiga, pero nunca tuve fiebre. Sería bueno que las personas supieran que no necesariamente es un síntoma que siempre hay que buscar, tampoco tuve tantos dolores de garganta ni de cabeza.

Durante los días que estuve hospitalizada, mi doctor, enfermeras, tens, paramédicos, auxiliares de aseo, las chicas que me traían la comida, las nutricionistas, todos, siempre con una palabra de ánimo, de apoyo, amables y profesionales,   considerando que después que te diagnostican te quedas solo. 

 Al final, ellos son las manos que te atienden,  te dan ánimo.  Me estuvieron monitoreando en forma constante. No tengo palabras para agradecer todo lo que hicieron por mí los médicos y  todas las personas que de una  u otra forma  intervinieron en mi atención. Creo importante recalcar que las medidas de seguridad, donde estábamos los pacientes COVID -19, eran impresionantes, con toda su seguridad, la desinfección del lugar, eso también es importante que la gente lo sepa.

Mi periodo de recuperación ha seguido en casa, estoy aislada de mi familia. Yo soy abogada, tengo tres hijos, casada, vivo con ellos y no están contagiados, están haciendo su cuarentena obligatoria.

Siempre hemos mantenido la casa limpia. Todas las cosas que llegan de afuera se lava y se desinfectan. En definitiva,  si uno hace las cosas  bien, me refiero a mantener el distanciamiento social, mantener la higiene, la desinfección del lugar donde uno está,  sí resulta.  El  médico me dijo que probablemente  por eso mi marido y mis hijos no se contagiaron, a pesar de que yo estuve contagiada con ellos a lo menos unos diez días.  

Mi consejo, tómense todo esto en serio, hagan lo que las autoridades sanitarias dicen, los que puedan quédense en su casa, y los que no,   salgan con todas las medidas de seguridad. Mantengan  el distanciamiento social, usen sus mascarillas, si pueden usen antiparras, lávense las manos, no se toquen la cara,  y de esa manera podremos evitar la cantidad de  contagios que probablemente vamos a tener, y así aplanar un poco la curva. No sé si estamos a tiempo, pero tal vez nunca es tarde.

De nuevo muchas gracia por todo.  Si tuviera que volver a hospitalizarme nuevamente volvería al Sanatorio Alemán,  sin ninguna duda,  y también recomendaría a cualquiera que vaya al Sanatorio. No solamente por la calidad humana de las personas que atienden ahí, sino que también por el profesionalismo”.