Tips para un envejecimieto exitoso | Clínica Sanatorio Alemán

Tips para un envejecimieto exitoso

La Dra. Claudia Sáez, geriatra de Clínica Sanatorio Alemán recomienda cuidarse antes de cruzar la barrera sicológica de los 60.

doc-clau

 

Con un Magister en Envejecimiento y Calidad de Vida, Claudia Sáez Flores, médico internista y geriatra de la Universidad de Chile, sabe que su tarea es compleja: “El objetivo es controlar todas las patologías que se dan con la edad, que son múltiples”.
En efecto, en Clínica Sanatorio Alemán (CSA) le toca ver con frecuencia a pacientes sobre 60 años con comorbilidad (presencia de más de una enfermedad crónica), uso de tres o más medicamentos, problemas cognitivos, mala alimentación y poco o nulo ejercicio. Pacientes que si pudieran retroceder el tiempo seguramente habrían cambiado sus hábitos.

Si se considera que el Censo de 2011 ya revelaba la existencia de sobre 500 mil chilenos con más de 80 años (la llamada “cuarta edad”), detonar un cambio cultural es vital en un país donde el autocuidado es un concepto más familiarizado con la seguridad laboral que con la salud pública.

Por ello, la doctora Sáez le atribuye un papel clave a la prevención desde temprana edad y al monitoreo permanente de los factores de riesgo de enfermedad para tener un “envejecimiento exitoso”: “La prevención debe partir desde la niñez con una alimentación y estilos de vida saludables, para que en la adultez no sea tan complicado hacer estos cambios; y junto con la alimentación, también el ejercicio”.
Dieta mediterránea
Lo interesante es que para llegar a anciano en buenas condiciones no existe “la receta”, sino que son varias las recomendaciones y hay que seguirlas con rigor. La geriatra de CSA parte por recomendar una dieta mediterránea, en la cual el consumo de agua pura (no dulce ni gasificada) cumple un rol central.

“Lo mínimo son 1,5 litros al día en invierno y en verano aumentar medio litro más”, precisa advirtiendo que este volumen es aparte de la ingesta de sopas, lácteos u otros líquidos. Consumo que para el adulto mayor cobra mayor relevancia porque su sudoración es menos perceptible y disminuye la sensación de la sed.

La doctora Sáez añade que es importante reducir los hidratos de carbono (por ejemplo, el arroz y las masas), limitando la ración en cada comida al equivalente a una taza. Esto hay que acompañarlo con un mínimo de 250 gramos de proteína de pescado, marisco o pollo, o bien proteínas de origen vegetal (granos o frutos secos).
También sugiere incorporar colaciones pequeñas para que no se produzcan espacios de más de tres horas entre una y otra comida. Asimismo privilegiar las verduras verdes (que tienen menor índice calórico) y no excederse con el alcohol (no más de un vaso pequeño de vino diario los hombres y medio las mujeres).
Al mismo tiempo, la geriatra llama a tomar un desayuno abundante y variado y, gradualmente, disminuir la carga de la dieta hacia la noche. “La última comida no debe ser más allá de las 7 u 8 de la tarde, con una colación pequeña antes de dormir (vaso de leche o fruta)”.
Ejercicio personalizado

La otra receta es la actividad física; aunque no cualquiera. La doctora Sáez es enfática en que después de los 60 el cuerpo se atrofia y desacondiciona, por lo que el ejercicio debe realizarse con mayor gradualidad que durante la niñez y adultez. Mejor aún con prescripción individual.

“Lo ideal es hacerse un chequeo para tener todas las enfermedades crónicas controladas (hipertensión, diabetes, etc.) y descartar contraindicaciones físicas para hacer un determinado ejercicio”, dice aclarando que la supervisión de un kinesiólogo es muy útil. “Hay que tener cuidado al comprar maquinarias (elípticas, bicicletas estáticas, trotadoras o pesas); no es recomendable sin evaluación previa”, sentencia.

Lo más adecuado es practicar al aire libre, usar calzado deportivo y buzo, ensayar caminatas sin sobreexigirse y realizar calentamiento antes de cualquier otro tipo de movimiento más demandante. “Las lesiones en extremidades y las caídas con resultado de fractura de cadera son muy frecuentes en la tercera edad”, comenta la especialista de CSA y recalca la importancia de usar lentes o audífonos de ser necesario.

No infantilizarlos

Aunque la actividad no solo debe ser física, sino también intelectual; y la doctora no habla de seguir el estereotipo del anciano que rellena crucigramas, arma puzzles o juega naipes: “hay estudios que demuestran que hay que adecuar la terapia de estimulación cognitiva según las capacidades de cada persona”.

Aquí es donde resulta clave encontrar herramientas efectivas, pero también atractivas, para estimular la memoria. “Una de las estrategias es aprender más idiomas, y la tecnología la podríamos asimilar como un nuevo idioma. Todo lo que sea conocimiento nuevo genera mayores conexiones intracerebrales. Desde escribir en Word hasta navegar por internet o usar Whatsapp son desafíos que se pueden plantear a los adultos mayores”, explica la doctora Sáez.

La especialista de CSA concluye que una variable determinante para lograr un envejecimiento exitoso es que el adulto mayor realice actividades placenteras, no condicionarlo ni estigmatizarlo por ser anciano: “no hay que obligarlo a cambiar sus hábitos, hay que tener en cuenta su biografía. A veces le impedimos hacer cosas; lo vamos coartando y limitando en sus capacidades funcionales. Como sociedad tendemos a infantilizar a los adultos mayores y tratarlos como niños; eso es un gran error”.