Diabetes Mellitus: Una patología frecuente y en aumento que se puede prevenir | Clínica Sanatorio Alemán

Diabetes Mellitus: Una patología frecuente y en aumento que se puede prevenir

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La diabetes mellitus es una enfermedad muy prevalente y en la actualidad  es considerada una epidemia mundial. “En Chile, 12 de cada 100 personas padecen esta patología, que se produce por una alteración del metabolismo del azúcar en la sangre, ya sea porque existe una disminución de producción de la insulina a nivel del páncreas o una disminución de la acción de esta hormona a nivel celular”, señala la doctora Carolina Peña, endocrinóloga adulta de Clínica Sanatorio Alemán (CSA).

“Si bien la diabetes mellitus tipo 2 es la más frecuente, también existen otros tipos de diabetes. En relación al tipo 2, los factores de riesgo más importantes para padecerla son el sobrepeso y la obesidad.  Hay que recordar que, en Chile, más del 70% de la población tiene esa condición y por eso vemos esta cifra tan abrumante de pacientes afectados por esta enfermedad. Otros factores de riesgo igual de relevantes son la falta de actividad física y la mala alimentación con un  consumo excesivo de alimentos procesados. Son importantes los antecedentes familiares de diabetes tipo 2 y el hecho de haber presentado diabetes durante el embarazo, tal situación pone en riesgo a esas mujeres de ser diabéticas en el futuro. El riesgo de padecerla aumenta en la medida que se avanza en edad”, explica la especialista.

“Si bien es cierto que se pensó que esta enfermedad afectaba principalmente a los adultos, en el último tiempo, ha aumentado la prevalencia en niños, adolescentes y adultos jóvenes, asociados a la obesidad y el sobrepeso”.

Respecto a la sintomatología declara que “la diabetes se puede presentar completamente asintomática  y,  en ese contexto,   el diagnóstico se realiza  dentro de un chequeo general. En casos más severos, donde esta enfermedad  está más avanzada  y  descompensada, pueden aparecer  los síntomas clásicos descritos:  baja de peso , aumento en la  frecuencia miccional , aumento de la sed, fatiga, visión borrosa  y riesgo de padecer distintos tipos de infecciones . Para hacer el diagnóstico preciso es necesario realizar un examen de sangre, donde se miden los niveles de glucosa a nivel plasmático. Siempre se debe repetir el examen, en dos momentos distintos, para catalogar al paciente como portador de diabetes”.

En cuanto al tratamiento, éste va a depender de la severidad  con que se presente la enfermedad, “Las  intervenciones más importantes  son  los cambios de la alimentación y aumento de la actividad física, eso es lo que se denomina terapias no farmacológicas y,  por otro lado,  tenemos las intervenciones  farmacológicas,   donde se incluyen medicamentos  que van a intentar contrarrestar los efectos que produce la glucosa a nivel sanguíneo  y estos en su  mayoría son  orales”.

Por otro lado, indica que “en pacientes que efectivamente lo requieran, van a necesitar -al inicio o en algún momento de su progresión de la enfermedad- el uso de algún tipo de insulina. Esta última  es de uso subcutáneo. Existen nuevas terapias para la diabetes que también son de uso subcutáneo y que han tenido un efecto muy positivo, tanto desde el punto de vista cardiovascular, como para el control y el manejo del sobrepeso y la obesidad en los pacientes”.

Prevención y Educación

La doctora Peña dice que “si bien, cada día contamos con herramientas más modernas para el manejo y control de la diabetes tipo 2 es fundamental recalcar a los pacientes  es esencial su participación para lograr un buen control metabólico. El resto lo hará la terapia medicamentosa que se utilice.

En el caso de la diabetes tipo 2, nos encontramos ante una enfermedad completamente prevenible si se  toma conciencia que debemos tener hábitos saludables, esto podría evitar un diagnóstico de una enfermedad que, si bien tiene terapias modernas, finalmente genera una alta morbimortalidad en los pacientes si es que estos no logran compensarse”.

Agrega que “a las personas diabéticas se les debe educar en un 100% en lo que respecta al conocimiento de su enfermedad. Es imprescindible que sean educados en relación a la dieta y cuáles son los alimentos específicos que van a influir en un mejor o peor control glicémico, pero lo fundamental es siempre recordarles que ellos tienen gran responsabilidad en que su control metabólico sea bueno, ellos son los que deciden si quieren estar sanos o no”.

“En este tiempo de pandemia, los pacientes en tratamiento no deben abandonar sus terapias, tienen que intentar, dentro de lo posible, seguir una dieta saludable. Se sabe que en esta época va a ser más difícil, pues muchos pacientes subieron de peso por la disminución de la actividad física, pero hay que invitarlos e incentivarlos a que logren mantener una dieta que sea baja en alimentos procesados, baja en azúcares y baja en grasas”, concluye la endocrinóloga.


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