Clínica Sanatorio Alemán realiza con éxito su vigésimo trasplante de hígado | Clínica Sanatorio Alemán

Clínica Sanatorio Alemán realiza con éxito su vigésimo trasplante de hígado

En Chile son ocho recintos los capacitados para efectuar trasplantes de este órgano, siete de los cuales se encuentran ubicados en la capital.

El hígado es el segundo órgano más requerido por los pacientes que forman parte de la lista de espera nacional. Fallecen alrededor cinco mil pacientes por año por enfermedades que lo dañan y se trasplantan entre 60 a 70 personas anuales, en los ocho centros capacitados en Chile.

El Doctor Franco Innocenti Castro, Jefe de la Unidad de Trasplantes de la Clínica,

explicó la gran relevancia de los trasplantes en pacientes con patologías agudas o crónicas, en las que los índices de mortalidad se invierten positivamente con un nuevo órgano. De esta manera, la posibilidad de estar vivo 5 años después de la intervención es de un 80%.

En regiones, desde el 2010  sólo Clínica Sanatorio Alemán (CSA) hace este procedimiento, año en que concretó un convenio con el Fondo Nacional de Salud (Fonasa), permitiéndole a todos los pacientes que se atienden en el servicio público (sobre el 85%) tener copago 0 por el trasplante y durante el primer año de tratamiento. Posterior a eso, vuelven a su hospital de origen. Actualmente el equipo del doctor Innocenti suma 20 trasplantes de este órgano, 17 de los cuales provienen del sistema público de salud. Sebastián es uno de ellos.

“Ahora sonríe”

Con gran alegría y disfrutando esta nueva oportunidad de vivir está Sebastián Pedraza O.,  el joven que con solo 16 años se sometió a un trasplante de hígado en Clínica Sanatorio Alemán (CSA).

Este adolescente es portador de una enfermedad que se llama hepatitis autoinmune, una inflamación del hígado que se produce por una agresión del propio cuerpo a través de proteínas que atacan al hígado. “El 2014 me la diagnosticaron, avanzó rápido hasta que llegó a cirrosis hepática” contó el adolescente.

En ese estado, lo único que podía salvarlo era un trasplante. “De repente me sentía bajoneado, no tenía ánimo. Pero no tuve que esperar mucho tiempo para la cirugía” agregó. Afortunadamente para este joven, llegó el órgano de un donante cadáver que cumplía con las características ideales en tamaño y peso. “Fue providencial porque a los 16 años – y con sus antecedentes- es esperable que en 3 o 4 años hubiera hecho complicaciones. Es un regalo que le haya llegado un hígado” declaró el médico tratante.

Sebastián ya está de alta, se va a su casa en Curanilahue sin molestias “le cambió mucho la vida con el trasplante, es otro, brilla. Antes se sentía mal y con su historia de hemorragias digestivas que tenía, estaba en constante riego de vida. Ahora sonríe” finalizó Innocenti.