Carolina Gálvez, Agradezco infinitamente al equipo que me salvó la vida | Clínica Sanatorio Alemán
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Carolina Gálvez, Agradezco infinitamente al equipo que me salvó la vida

Carolina Gálvez (38 años)  y profesora de Educación Básica,  se embarazó de gemelos el 2018, como madre primeriza estuvo preparando todo para el día en que nacieran sus bebés, hasta que a las 36 semanas de gestación comenzó con muchas contracciones, fue a un control  y le diagnosticaron un embarazo de alto riesgo , siendo ingresada  de urgencia el mismo día en el Hospital de Puerto Montt.

«Me hicieron una cesárea el 19 de junio, a las 5 de la mañana nació Leonardo que estaba muy grave, y luego Vicentito que falleció. Se determinó que tuve una falla hepática aguda (hígado graso del embarazo), que es inusual. Con esa condición tenía pocas esperanzas de vida, entonces me derivaron de urgencia y en avión como prioridad para trasplante al Sanatorio Alemán, único lugar donde me podían atender dada mi gravedad», relata.

Carolina estuvo 20 días inconsciente, en coma en la Clínica, y no tiene  recuerdos de lo que sucedió, es su mamá quien le contó que llegó el hígado que estaba esperando, pero estaba dañado y no se pudo realizar el trasplante programado :  «como no pude ser trasplantada, el equipo optó por un tratamiento con medicamentos para  ayudar a la recuperación de mi hígado y evaluar cómo iba evolucionando, pero se sumaron otros  problemas; hemorragia alveolar y una microengeratría  trombótica, también me hicieron una traqueotomía  y muchos recambios de plasma, porque perdí mucha sangre, tuve periodos muy malos».

» Cuando desperté  no  entendía o no sabía lo que me  había pasado realmente, era todo extraño. Recuerdo que llegaban unos kinesiólogos a hacerme terapia,  al doctor Ricardo Fuentealba, jefe de la UCI,  que me iba a visitar y me daba ánimo, también el doctor Franco Innocenti, a las TENS,  a las enfermeras que me hacían curación. Aunque no me podía comunicar, siempre hubo un trato con mucho cariño hacia mí, preocupados de que me sintiera bien y lo agradezco».

«En ese periodo mis papás siempre estuvieron conmigo y recuerdan que los médicos fueron un gran apoyo para ellos» , dice Carolina.

«Luego de un mes en la Clínica,  y como no se pudo realizar el trasplante y respondía  al  tratamiento con los medicamentos , el equipo médico decidió que regresara al Hospital de Puerto Montt  ,  me trasladaron conectada a ventilador mecánico porque aún estaba muy débil. Permanecí un tiempo en la UCI y cuando hubo una mejoría me trasladaron a la UTI. En septiembre, aún internada, fue cuando me di cuenta de lo que realmente viví, el médico que estuvo en el día del parto me contó lo que había pasado y ahí me di cuenta de todo, pasé un tiempo muy deprimida y me vino toda la pena y los recuerdos previos».

«Mi bebé, Leonardo, estuvo 20 días internado, después estuvo al cuidado de mi suegra y de mi pareja, yo lo conocí en septiembre, antes del 18, porque me lo llevaron al Hospital, lo vi de lejos porque estaba en aislamiento, no podía tocarlo, pero si estuve cerca de él, tenía 3 meses, ya se movía, miraba y se reía».

«Salí el 31 de octubre del Hospital y Leonardo estaba sanito, gracias a Dios. Va todo mejorando, ha sido todo hermoso, maravilloso, todos los días me emociono cuando me despierto, es un milagro, no encuentro otras palabras, y el Sanatorio fue quien ayudó a que ese milagro se hiciera realidad».

«Agradezco infinitamente al equipo que me salvó la vida. Son tantos profesionales que no recuerdo todos los nombres, pero estuvo a cargo de mi caso el Doctor Fuentealba.  Recuerdo siempre un buen trato, con tanto cariño hacia mi delicado cuerpo (en esos momentos) . También destaco al equipo de la UCI que con su empatía me entregó muchas fuerzas, al igual que a mis familiares cercanos, en momentos muy difíciles, soy una sobreviviente gracias a ustedes», recalca Carolina.