“Todo un equipo que trabajó detrás del nacimiento de los niños”

Melita Schüssler:

Nacida en Clínica Sanatorio Alemán, Melita Schüssler J. eligió también confiar el nacimiento de sus cuatrillizos a este recinto de salud. En 1997 llegaron al mundo Melita, Antonia, Alfredo e Ignacio, y pese a haber nacido a las 35 semanas de embarazo, no tuvieron complicaciones ni necesidad de cuidados especiales o incubadoras. “La atención fue súper buena, no tuve ningún problema, todo lo contrario, el personal se portó espectacularmente bien conmigo y con los niños, durante el parto y el embarazo también. Fue todo un equipo que trabajó detrás del nacimiento de los niños” contó.

Pese a las óptimas condiciones en que estaban los niños y su progenitora, permanecieron una semana hospitalizados por precaución, días en los que la nueva mamá pudo aprender a desenvolverse perfectamente en el cuidado de los pequeños. “Allá me enseñaron a mudar a los chicos y toda la parte propia de tener cuatro chicos de una vez”.

Luego de eso, Melita frecuentaba la clínica constantemente por problemas de resfríos, lesiones o cualquier malestar siempre acudían al Sanatorio, hasta que estos cuatrillizos crecieron y afortunadamente las enfermedades se hicieron cada vez más escasas. Actualmente, con veinte años de vida, los hermanos comparten el amor por el deporte, los cuatro son deportistas de alto rendimiento, seleccionados nacionales de remo y viven en Viña del Mar, ciudad donde además estudian sus respectivas carreras profesionales.

Ésta orgullosa mamá reconoce que para ella sus hijos son una bendición tremenda y que le han dado muchas satisfacciones. Además, contó que nunca dieron problemas, “su grupo de amigos son los remeros, salen con ellos, tienen sus actividades, pero están todos en la misma sintonía, son niños sanos. La verdad es que siempre ha sido todo perfecto, les ha ido saliendo todo bien”.

El vínculo con el deporte estuvo presente desde sus inicios, siempre tuvieron bicicletas, pelotas, patines, cuerdas para saltar, en fin, los implementos deportivos eran parte desde la infancia en la casa. Por lo demás, Melita es profesora de educación física y fue atleta así que constantemente los impulsó a que practicaran alguna actividad de este tipo.

Desde pequeños empezaron a mostrar su interés por la actividad física y ya a los 10 años ya comenzaron con el remo… hasta ahora nunca han dejado de entrenar y cuentan con el total apoyo familiar para ello.

A pesar de que están en otra ciudad, no pierden el contacto diario con sus padres, quienes por lo demás, cada vez que pueden los acompañan a sus campeonatos más importantes. Son sus mayores seguidores y atesoran cada triunfo y logro como propio.

“Ellos me dicen mamá nosotros seguimos siendo familia porque, a pesar de que no viven con nosotros, están los cuatro juntos”, realizan prácticamente todas sus actividades diarias y viajes tan unidos como siempre.