Test fetal no invasivo: CSA pronostica riesgo pulmonar en el embarazo mediante ecografía

Con una exactitud del 86%, al igual que la amniocentesis, el Quantus FLM se convierte en una opción para no realizar punciones que afecten al bebé o su madre.

Desde enero, Clínica Sanatorio Alemán (CSA) cuenta con un equipo de última generación gracias a un convenio realizado con Quantus FLM. Se trata del primer test de madurez pulmonar fetal no invasivo; es decir, predice la morbilidad respiratoria neonatal sin necesidad de intervenir a la madre, basándose en el análisis de una imagen obtenida por ultrasonido.

Quantus FLM funciona a través de una aplicación web, que consiste en una plataforma a la cual se puede subir la ecografía de los pulmones del feto. Una vez arriba, se determina la madurez pulmonar fetal (capacidad de que logre respirar normalmente si se llega a adelantar su nacimiento). Los resultados son interpretados en Barcelona y enviados dentro de 15 a 20 minutos por la misma vía.

En octubre CSA realizó cerca de 30 exámenes en periodo de marcha blanca, siendo la mayor cantidad a nivel nacional según Quantus. “Lo bueno es que los resultados los fuimos cotejando con los recién nacidos, pues la totalidad de las pacientes que se realizaron al examen tuvieron su parto acá; entonces pudimos hacer el seguimiento. En los casos que fueron catalogados de alto riesgo efectivamente los recién nacidos tenían un distress respiratorio y los que salieron de bajo riesgo no lo tuvieron”, explica la ginecóloga Lorena Hormazábal.

La profesional confiesa que utilizar el Quantus ha sido una muy buena experiencia: “contamos con la tranquilidad de poder tratar a nuestras pacientes y a los futuros recién nacidos sin una técnica invasiva y con la seguridad de que estamos haciendo bien el trabajo. Estamos a la vanguardia tecnológica, porque esto es lo más moderno que ha salido en términos de maduración pulmonar y saber que contamos con ello en nuestra clínica es maravilloso. Es un muy buen incentivo para seguir trabajando a un óptimo nivel”.

 

Exactitud sin invadir

Cuando una embarazada sufre alguna condición de riesgo que pueda provocar un parto prematuro, en algunos casos se le recomienda realizar una amniocentesis; examen que consiste en extraer una muestra de líquido amniótico para evaluar la madurez pulmonar fetal.

Este procedimiento se realiza a través de una punción directa sobre el vientre de la paciente y luego se envía a un laboratorio para que lo analice. El proceso puede durar varios días, además de presentar algunos riesgos para la mujer y el feto.

Quantus FLM dispone de una solución basada en una aplicación web que permite una experiencia sin límites temporales ni físicos, ya que solo se debe contar con el equipo y una conexión a internet para utilizarlo, y los resultados se pueden enviar y revisar las 24 horas del día.

“La amniocentesis siempre tiene el riesgo de infección del sitio de la punción, de romper las membranas, de pinchar al feto. En cambio, este examen incluso se puede hacer con las membranas rotas, cuando no se tiene mucho líquido para sacar”, manifiesta la doctora Hormazábal.

 

Nacer antes de tiempo

Algunas patologías de la madre o del feto, como la preeclampsia moderada, la diabetes, la restricción de crecimiento o la colestasis, pueden requerir que se planifique el parto antes que ocurra de forma espontánea.

Contar con información precisa acerca de la madurez pulmonar fetal puede ser de gran ayuda al momento de decidir si se adelanta un parto. Sobre todo cuando hay riesgo de distress pulmonar o morbilidad respiratoria neonatal (las enfermedades que pueda sufrir el niño a lo largo de su vida) y riesgo materno o fetal de prolongar el embarazo.

 

Necesidad de diagnóstico

Aunque el riesgo de enfermedades respiratorias es más frecuente en bebés muy prematuros, continúa siendo significativa en lactantes pretérminos-tardíos (sobre 34 semanas) e incluso en recién nacidos a término-precoces, comparado con los nacidos después de la semana 39. Por ello se recomienda la confirmación de la madurez pulmonar fetal antes de realizar partos electivos de menos de 37 semanas de gestación.

Esta información, directamente relacionada con el riesgo de morbilidad respiratoria neonatal, es de gran utilidad para planificar el sitio y el momento del parto en colaboración con los neonatólogos. “Si se cuenta desde antes con la información de que el recién nacido hará un distress respiratorio, el médico se puede preparar para recibirlo con toda la implementación necesaria y así minimizar los riesgos que esta enfermedad conlleva para el bebé”, agrega la especialista.

Cabe destacar que este examen no se usa en caso de patologías “como los desprendimientos de placenta, crisis de hipertensión severa o pacientes metabólicamente descompensados. Frente a eso, se privilegia la otra patología y el estado pulmonar del recién nacido se da por hecho que es precario”, argumenta la ginecóloga.