Cirugía de reconstrucción laringo-traqueal se realiza por primera vez en CSA

 

Mejorar la calidad de vida de los pacientes es siempre el principal propósito de los profesionales de Clínica Sanatorio Alemán. Por eso, siempre los esfuerzos están dirigidos a incorporar nuevas técnicas, tecnología y capacitaciones necesarias para cumplir con ello.

Es en ese contexto que el pequeño Aníbal hoy tiene una nueva oportunidad para vivir mejor. Y es que el equipo médico liderado por el otorrinolaringólogo, Ricardo Alarcón G., realizó una cirugía de reconstrucción laringo-traquial. Es la primera vez que en Concepción se realiza una intervención de este tipo en la salud privada.

Aníbal tiene sólo 2 años y seis meses y se ha sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas para sobrellevar la malformación laríngea y traqueal que presentaba y que le significaba la disminución del tamaño de esa zona, por lo cual no había espacio suficiente para respirar correctamente. Esto llevó a que necesitara de una traqueostomía. Paralelo a ello, por un daño pulmonar crónico, requería estar conectado a un ventilador y, cuando éste ya no fuese necesario, se podían corregir las malformaciones.

El niño vivió por mucho tiempo hospitalizado en su casa gracias a un sistema que es relativamente nuevo en Concepción y que permite a los pacientes que requieren hospitalización permanente, estar en sus casas con los cuidados que necesitan.

Una vez que dejó de prescindir del ventilador, los especialistas decidieron que era momento de ingresar a pabellón para realizar la reconstrucción laringo-traquial. Esta es una operación en la que parte del esqueleto de la tráquea se expande “interponiendo cartílago de una costilla, lo que permite que se amplíe y quede del tamaño normal para que el paciente pueda respirar desde la nariz”.

El doctor Ricardo Alarcón G., explicó que cada cierto tiempo lo hospitalizaban en la clínica para controlarlo y una vez que se definió el momento de operar, se planificó cada paso del procedimiento con el equipo de cirujanos, anestesiólogos y especialmente con el equipo de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.

La cirugía dura tres horas, pero la recuperación requiere de paciencia: El paciente permaneció tres semanas en la UCIP Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) conectado a un ventilador mecánico hasta que cicatrizara bien la incisión. Luego de eso, se prepara para respirar por la nariz. “Durante ese periodo debe estar con sedación que le permita estar confortable para que siga respirando espontáneamente, entonces es un equilibrio que cuesta conseguir. Acá lo hicieron súper bien, porque tienen mucha experiencia cuidando niños”, agregó Alarcón.

En la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, se utilizaron medicamentos que le evitaran depender de un ventilador mecánico. El Médico Jefe de la UCIP de CSA, Dr. Raúl Bustos, afirmó que esto “le permitió ser extubado sin problemas y tener un post-operado con una evolución realmente muy buena”.

Agregó que “la clínica cuenta con todo el equipamiento técnico y el humano necesario, gente con experiencia. Además, como equipo, tenemos una comunicación muy fluida, esto permite establecer los planes e ir controlando la evolución para ver si hay algo que no estaba pronosticado”.

Por su parte, Daniela Pulgar J., la feliz madre de Aníbal, contó que todo el equipo médico sabía que lo podían sacar adelante y lo hicieron. “Me dijeron que iba a ser un proceso lento, pero lleva tres semanas y ya está impecable… Con esta cirugía vamos a poder tener una “normalidad”, es decir, va a poder salir de la casa, va a poder ir a la playa y meterse a una piscina. Ahora va a tener una vida totalmente nueva”.