x
x
x
x
x
x
x


 






Prevención <1>
El cáncer es una enfermedad de países desarrollados, probablemente debido a la longevidad y al estilo de vida, que facilitan la exposición de la población a sustancias cancerígenas. Los Consejos de Salud pueden ayudarle a adoptar hábitos de vida saludables.

Debido a que la exposición a carcinógenos (agentes que causan el cáncer) es responsable de activar la mayoría de los cánceres humanos, las personas pueden reducir su riesgo de desarrollar cáncer siguiendo ciertos pasos para evitar dichos agentes. Así pues, el primer paso en la prevención del cáncer es identificar los comportamientos o exposiciones a ciertos tipos de carcinógenos y virus que representan el mayor peligro para desarrollar el cáncer.

Para detectar los cánceres se han desarrollado algunos exámenes que evidencian la presencia de alguna anormalidad. Estos procedimientos se realizan en nuestra clínica e implican una importante herramienta para detectar precozmente un cáncer, lo que hace aumentar las posibilidades de éxito de los tratamientos.

• Papanicolaou
La prueba Pap (o de Papanicolaou) es una de las técnicas que ayudan en la detección temprana del cáncer presente en el cuello del útero (matriz). En este procedimiento el médico utiliza un cepillo pequeño o un raspador de madera para remover una muestra de células del cérvix y de la parte superior de la vagina. Después, las células son colocadas en un portaobjetos y enviadas a un laboratorio en donde serán revisadas para detectar anormalidades bajo un microscopio. Desde la década de 1930, la detección temprana por medio del uso de la prueba de Papanicolaou ha ayudado a disminuir los índices de muerte a causa del cáncer del cuello del útero (matriz) en más de un 75%.


• Pruebas sanguíneas
Algunos cánceres aún no se pueden detectar en sus etapas tempranas, por lo tanto, los científicos están trabajando arduamente en busca de nueva información que ayude en la detección temprana del cáncer. Los científicos están intentando desarrollar exámenes de sangre que alerten a las personas acerca de tales cánceres mientras estén en sus etapas tempranas. Por ejemplo, están bajo investigación activa varios exámenes de sangre para diagnosticar el cáncer de ovario y de próstata. Un ejemplo es la sustancia producida por las células de la próstata llamada antígeno prostático específico (PSA por sus siglas en inglés). El PSA circula en la sangre y se puede medir y detectar con una simple prueba de sangre.

• Mamografías
Algunas veces el cáncer de seno puede ser detectado en sus primeras etapas por medio de una mamografía, que es una radiografía del seno. La mamografía beneficia más a las mujeres de edad media y a aquéllas que están pasando por la menopausia; también es un método que puede detectar la posible presencia de masas de tejido anormal en el seno. Por sí sola, la mamografía no es capaz de proveer una evidencia definitiva de la presencia o ausencia del cáncer de seno. Si una mamografía indica la presencia de células anormales, se harán más exámenes para determinar si en realidad está presente el cáncer de seno.



• Biopsia
Para diagnosticar la presencia de cáncer, el médico tendrá que ver una muestra del tejido afectado bajo un microscopio. Por lo tanto, cuando los síntomas preliminares, la prueba de Papanicolaou, la mamografía, la prueba de PSA o la prueba de sangre oculta en heces indican la posible existencia de cáncer en sus etapas tempranas, el médico entonces tendrá que llevar a cabo una biopsia, la cual consiste en la remoción quirúrgica de una muestra pequeña del tejido para la reexaminación microscópica. En el caso de las leucemias, una muestra pequeña de sangre sirve para el mismo propósito. El examen microscópico le indicará al médico si existe un tumor, si es maligno (cáncer) o benigno.